¿Y no será que a la gente a la que tanto le gusta viajar, en realidad, no le gusta la vida? ¿No serán unos energúmenos incapaces de enhebrar la felicidad si no es muy de vez en cuando? Porque si les gustara la vida la mitad de lo que yo la odio o la amo se darían cuenta de que lo natural es sobrenatural casi siempre. Mi escritorio tiene solo cuatro años y ya está hecho polvo. Pero así son los muebles de ahora; montones de madera para gente que no tendrá hijos. Serrín comprimido para personas que fundirán a negro en la negrura. Mi madre siempre ha sido fiel seguidora de Jean-Claude Van Damme. Sé que cuando era joven, en secreto, planeaba aprender francés para irse a Bruselas y ligar con él. Sin embargo, las vidas cambian y titubean, te aburres de lo que eres y te acercas a los opuestos. Yo voto a Podemos y quién sabe si la próxima vez no votaré al PSOE. Sea como sea últimamente mi madre no para de hablarme de películas protagonizadas por el malo de Soldado Universal, el...