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Ha muerto mi tía Anna

Ayer por la mañana,
mi padre se encontró tirado
en el suelo del salón de su casa
el cuerpo sin vida
de mi tía Anna.

El muy cabrón
no me llamó hasta última hora de la tarde,
cuando por fin logró espantar
a los cuervos espantosos
que debieron intentar
picarle en los ojos
durante toda la mañana.

Yo llevaba sin ver a mi tía
más de diez años.

Solo recuerdo dos cosas de ella:
La primera es que
cuando yo era pequeño
me visitaba mucho:
Me contaba cosas de la familia
mientras yo hacía dibujos.
Después me pellizcaba en la mejilla,
y me pedía que la dibujara a ella,
pero yo siempre le respondía
yo solo dibujo animales. 

Lo otro que recuerdo
es que por los días
en los que venía a verme
ella trabajaba
en una fábrica de paraguas.

Yo era tan pequeño
y tan idiota
que pensaba que eso se traducía
en que ella solo trabajaba
cuando llovía.
Así que cuando hacía bueno
le tiraba a mi padre
de la manga de la chaqueta
y le decía:
Papa, hace sol.
Hoy la tita Anna tendrá fiesta,
¿no?

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