No juego a la lotería
por el mismo motivo
por el que me gusta más el cielo
cuando solo
lo surcan
los regulares gorriones.
Pero si alguna vez,
por lo que fuera,
me tocara algún premio
lo donaría todo
a algún inventor loco
que estuviera intentando
construir
una máquina del tiempo.
¿Adónde iría?
A México.
¿Al México de qué año?
Al del año 1977.
De pie en el aeropuerto,
con el vello de punta
esperaría a que apareciese
Rocío Dúrcal.
'Me envía Junior.
Me pidió que te diera
esta carta de despedida'.
La acompañaría por la ciudad.
Le enseñaría
la capacidad
de los mariachis
para exorcizar la pena.
Un buen día,
en una taberna cualquiera,
mientras llueve
y una gata mojada nos mira,
Rocío me tomará
de la mano
y a partir
de ese día
ninguna más de mis sonrisas
volverá a ser descartable.
Ella triunfará en México.
Los miércoles
tomaremos café
con Juan Gabriel.
A partir de los años 90
Rocío me sorprenderá
cada vez más meditabundo,
cerrada la puerta
de mi estudio
mientras leo
libros de oncología.
'¿Oncología?'
preguntará ella.
'Sí; cáncer'
le responderé yo.
'¿Por qué lees sobre cáncer?'
Y yo la tomaré de la mano,
la sentaré en mi regazo
y le contestaré
con la más limpia
de las verdades:
'Porque me gustas mucho'.
A veces los fantasmas, no son más que personas invisibles y enfadadas. Siempre pensé que mi padre era una cosa y yo era otra. Pero ahora me pregunto si no soy solo un vehículo para que él regrese. Lo noto. Noto a mi padre a punto de irrumpir en mí. Empiezo a ser incapaz de sonreír en las fotos. Empiezo a tener esa misma mirada sardónica de persona que desafía a la vida a que se lo quite todo. El otro día volví a ver por enésima vez Terminator 2. Hay un momento en que Sarah Connor le pregunta al Terminator si sus heridas cicatrizarán. El Terminator responde que sí y entonces, con piedad, con curiosidad infantil, John le pregunta al Terminator: '¿Te duele cuando te disparan?' Y él responde que los disparos generan datos, y que los datos podrían llamarse dolor. Amazon tiene la irresponsable costumbre de enseñarme fotos de hace tiempo. Últimamente no para de enseñarme fotos con Andrea. Lo que Amazon no sabe, es que esas fotos ni siquiera son fotos d...