Ir al contenido principal

Laura

Me siento grande, expansivo. Soy un hermoso mensaje
que viaja por los cables de teléfono
deseando llegar a muchos oídos.

Me estoy vinculando afectivamente con esta primavera,
con las noticias que emiten estos días en los telediarios,
con el libro que estoy leyendo
y con las canciones que ahora mismo flotan.
Me estoy vinculando afectivamente
con el minuto siguiente
que existe de la misma forma
en que existen las hogueras que se encaran con la noche.

Lo voy a recordar todo en el futuro.
Todo te lo debo a ti:
me han retirado los cargos de la cárcel de los hombres heridos
y me han puesto en libertad.
Helicópteros bondadosos han capturado
a todos los que quisieron asesinarme.

Gracias, Laura.
Ayer abrí una foto tuya a toda pantalla
y pegué una enérgica lefada
que salpicó el monitor.
Deja que te diga,
con mi mejor voz de James Bond:
Laura, la chica de mis sueños
sueña con ser como tú.

Dios mío, ¿qué es esto?
Ahora bromas aparte.
¿Qué son todas estas horas
durante las cuales
la vida no está teniendo contrincantes?

Somos nuevos, recién comprados.
Olemos a pan Bimbo y a hijos deseados.

He organizado el dolor
para que ocupe menos espacio
y tú ocupes más.
Ah. Qué fragante el vello de los brazos
de este reloj.
El viento es solo un río del aire.

Tú, a ti, contigo
quiero una rutina de padre e hijo.
Un ir a pescar al río todos los domingos
aunque se trate de hacer otra cosa.
Firmeza: una promesa de repetición.

Me siento hermoso, colorido, complejo: voy a ser un traje
cosido a máquina
por una abuelita con gafas gruesas.

En el futuro
le explicaré a todo el mundo
cosas sobre esta primavera.

Entradas populares de este blog

Los datos podrían llamarse dolor

A veces los fantasmas, no son más que personas invisibles y enfadadas. Siempre pensé que mi padre era una cosa y yo era otra. Pero ahora me pregunto  si no soy solo  un vehículo  para que él regrese. Lo noto. Noto a mi padre a punto de irrumpir en mí. Empiezo a ser incapaz de sonreír en las fotos. Empiezo a tener  esa misma mirada sardónica de persona que desafía a la vida a que se lo quite todo. El otro día volví a ver por enésima vez Terminator 2. Hay un momento en que Sarah Connor  le pregunta al Terminator si sus heridas cicatrizarán. El Terminator responde que sí y entonces, con piedad, con curiosidad infantil,  John le pregunta al Terminator: '¿Te duele cuando te disparan?' Y él responde que los disparos generan datos, y que los datos podrían llamarse dolor. Amazon tiene la irresponsable costumbre de enseñarme fotos de hace tiempo. Últimamente no para  de enseñarme fotos con Andrea. Lo que Amazon no sabe, es que esas fotos ni siquiera son fotos d...

Mis fantasmas

¿Qué culpa tengo yo de que mi casa se parezca tanto a mi corazón? Con lo primero con lo que me tropiezo siempre que vuelvo borracho a esta casa es con el ectoplasma de mi padre. Su fantasma mal afeitado, su mirada triste como de 'durante este rodaje sí se maltrataron animales'. Pero luego, enseguida, me acuerdo de que ese hombre me pidió que me separase de Andrea para que así él tuviera un sitio cómodo en donde vivir. En ese momento me pongo casi contento de que ese cabrón esté muerto. Por suerte, después  me topo con los fantasmas de mis abuelos. Se cogen de la mano sentados sobre mi cama y desde allí me sonríen. A veces, mientras me quito las bambas, mi abuelo me repite que los perros tienen que comer hierba para purgarse. Sonrío mientras me pongo el pijama y pienso que yo, igual que los perros, como canciones tristes para purgarme. Cuando ya he pasado por todos mis fantasmas voy a mi habitación, enciendo mi ordenador, y me apresuro a recordarles a Rubén o a Bela que George M...

Artemis

Estos días he estado teniendo el sueño tan frágil como el de un superhéroe. Lo estoy presintiendo todo. Primero vendrán los informativos retransmitidos desde la luna. Después, como es lógico, llegarán  los primeros conciertos lunares con un ligero desajuste en la sincronización de las canciones. Después comenzarán las extracciones: la minería de tierras raras. La materia prima para construir cosas  totalmente secundarias. Al final,  habrá anillos de pedida con incrustaciones de roca lunar. Prefiero no imaginarme la desesperación del mar cuando comiencen a desmantelar a su amante. Suministros. Recursos. Un gran cadáver estelar recorrido por carritos de golf conducidos por astronautas saqueadores. Tumbadas en sus camas, algunas parejas a punto de casarse sonreirán y harán planes. Uno de los dos estirará una mano y dirá  'mira, la luna'. Mientras, en realidad,  ahí fuera la están desmontando con taladros y grúas.